Artículos que recogen noticias breves, principalmente sobre aspectos relacionados con la actualidad del club

Ya en frío comentaré mi experiencia en la Media Maratón de Málaga. Fue otra aventura que comenzó en verano con mis amigos, Javi, Víctor y yo nos propusimos hacer otra escapada. Esta vez me he preparado mucho mejor, gracias a Chamorro por todos los entrenamientos que me ha pasado, sin él no habría sido tan fácil. La semana antes de ir a Málaga, el tiempo daba mucha lluvia (otra vez como en Sevilla). Los días pasan y llega el viernes. Nos juntamos en Madrid con Víctor y sus animadores. A Javi y a mí también nos acompañan nuestras familias. El sábado vamos a buscar los dorsales hasta el puerto. Hace mucho viento pero no llueve, para recoger los dorsales tardamos mucho tiempo, la organización no lo tiene bien preparado. Todos los corredores nos quejamos, se tarda mucho. Salimos y nos vamos de turismo por Málaga. Llega el día, nos toca madrugar, Víctor se levanta sobre las 5 de la mañana porque corre la maratón, a las 7:15 nos vamos para la salida. Ha llovido por la noche, el suelo está mojado pero ya no llueve y hace buena temperatura. Vamos calentando y ya en el cajón de salida estiramos. La salida es a las 8:30, nosotros salimos 5 minutos más tarde. Yo empiezo con muchas ganas, tranquilo y a buen ritmo. Hasta el km 3 no se puede adelantar bien. Sobre el km 6 veo a todos nuestros acompañantes. ¡Qué impulso más grande! Sigo concentrado, me veo con muchas fuerzas. Voy mejor de lo que me esperaba. Hasta el km 20 no vuelvo a ver a mis animadoras. Ya estoy llegando, me veo todavía con muchas ganas y fuerzas, me pongo a 3:40 en el último kilómetro. Ya llego pero entre mi concentración y la organización me desvío hacia la maratón. Cuando me doy cuenta ya no puedo volver hacia atrás. Es una pena. Lo único que me da rabia es no saber mi resultado oficial pero no me importa, sé que he corrido como hacía mucho tiempo que no corría. Por mi Garmin hice 1:25 h. a ritmo de 4:05. Y por casualidad miré la clasificación para saber en qué puesto podría haber quedado, sería el 340 de 11.000 corredores de la Media. Quiero dar las gracias a Chamorro por sus entrenamientos y por sus consejos en otras carreras. Gracias a mi mujer Elena, por seguirme en esta locura de viaje y por todo lo que conlleva. También gracias a mi tesoro Lara, me hizo mucha ilusión verla como me animaba. Gracias a mis compañeros de aventura, Javi y Víctor, seguro que pronto liaremos otra. Y gracias a todos vosotros por dejarme pertenecer a este pequeño Gran Club. Nos vemos pronto haciendo kilómetros.
Ayer viví una experiencia verdaderamente maravillosa en la carrera San Silvestre Universitaria de la Pontifica. Desde el primer momento sentí esa mezcla de nervios y emoción, ya que la había preparado mucho y tenía a muchos profesores y compañeros confiando y esperando mi resultado. Chamorro me acompañó esta vez, dándome calma, confianza y esa motivación que él sabe transmitir. La carrera fue exigente especialmente al final jjj, pero también emocionante. Fui encontrando mi ritmo, sintiéndome cada vez más fuerte… y al final llegó la recompensa a tanto esfuerzo: quedé primera alumna de la universidad Pontificia. Un resultado que todavía me cuesta creer, pero que me llena de orgullo y me anima a seguir entrenando con más ganas que nunca. Fue un día especial, de esos que se quedan grabados. Un besito a mi madre María Isabel que es la primera carrera que no corremos juntas porque no estaba este finde jj. Gracias al club y, por supuesto, a mi entrenador por hacerlo posible.
Otro Domingo de carrera, indecisos por la Taurina o Almenara, pero los toros mejor desde la barrera, así que decidimos ir a bailar a Almenara. 2ª carrera con el club, pero 1ª con mi propia equipación y debe ser que estos colores no solo me sientan bien, si no, que me hacen fuerte. Salida de asfalto, pero a pocos metros entrábamos en camino, salí por primera vez con la cabeza en su sitio, y no me dejé llevar por el subidón del comienzo. No sé si es casualidad, o es que ya después de tantas carreras que termino pagando, he aprendido, la cosa es que hoy, lo hice bien pero no prometo nada. Me pegué a una pareja, para mantener un ritmo constante, y aprovechar la oportunidad que me cortaran el aire. Iba cómoda, pero no del todo, y es que hoy ha sido una suma de decisiones continua, y cambié de liebre me pegue a otro grupo, que ha sido mi compañía toda la carrera. Entramos por un sendero la verdad que muy bonito, hemos pasado por algunas figuras metálicas, muy bonitas pero si os digo la verdad no sé qué eran una hormiga, o siluetas, no sé, ahí ya iba sufriendo un poco. Saliendo del sendero me dicen que voy 4ª Femenina, localizo a la 3ª, pero está bastante lejos, mi cabeza quería, pero las piernas no decían lo mismo. Aún así lo intento, voy acortando distancia, a falta de 2 km, aire muy revuelto, decido apretar ( arriesgado, ya que aún quedaba bastante y podía salir mal) pero era jugármela a quedar 3ª General, o quedarme 1ª Senior. Me pego a ella y mantengo el ritmo, pero a 1 km de meta aprox, mi orgullo decide soltar un poco más de lo poquito que me quedaba, el km más largo de la semana, veo meta, veo muy cerca mi 3º puesto, pero también la veo muy cerca a ella 300 m aprox ya ni se, y dije, la vida está para vivirla, hemos venido a jugar, y si, lo conseguí, confié en mi, y lo hice posible. Gracias a mi compañero de club, y de vida, por esperarme con los abrazos abiertos siempre. Con él todo es posible.
Seguir los consejos de mi gente del club, ha dado su resultado. Este premio también es vuestro.
Tras intensas semanas de entrenamientos, llega ya la fecha de la siguiente aventura que parte del pequeño grupo de los fruitis habían empezado a planear justo hace un año.
Los últimos días la lluvia parecía aguar un poco las expectativas, pero al parecer era para regar bien toda la preparación para obtener los buenos frutos.
Esos locos morados han sido Mónica, Silvia, Nacho, Manuel, Chamorro y yo. Por desgracia, Nacho tuvo un percance que le hizo tener que renunciar. Pronto estará en el asfalto dándole fuerte a las zapatillas. No obstante, él estuvo allí apoyando en todo momento.
El fin de semana fue magníficamente preparado por las mejores organizadoras que puede haber: Virtu y Vanesa, dispuestas a que no nos preocupemos por nada, más que correr. Las pequeñas Martina, Paula y Sofía dando el cariño a todos nosotros y transmitiendo su alegría, y por último, Jose que fue nuestro chofer el domingo haciendo que el transporte fuera más fácil a pesar de alguna complicación.
El domingo salían todos los nervios que teníamos y entre todos nos íbamos dando ánimos y abrazos.
Llegamos a la salida y debo reconocer que estaba nervioso, como un león enjaulado.
Nos abrazamos antes de empezar y cada uno fuera a su ritmo. Yo tuve la gran fortuna de ir acompañado de mi hermano de vida, como tantas veces, Zipi y Zape nos dicen que somos.
Los primeros kilómetros en subida me costaron, esos nervios me bloquearon un poco y no fluía pero Chamo tiraba de mi llevando a cabo la función de guía. Al final del alto de Gaintxurizketa paso a relevarle. Con mirarnos nos entendemos a la perfección. Al desaparecer los nervios pude ir más suelto y disfrutar.
Ya un poco antes del alto de Capuchinos me encontraba bien y me fui hacia adelante. Era el momento de sacar a lucir los entrenos y correr por todos mis compañeros. Mi cabeza estaba con todos los que me apoyan y sobre todo con mis 3 chicas. Empezaba a venir mi canción talismán que mi hija y yo tarareamos siempre. Tengo el poder, llegó la hora, voy a hacerlo. Tal cual dice la canción, había que demostrarlo y hacer ver que es cierto.
En el alto de Miracruz siendo intenso, se hizo corto, y las piernas iban solas, disfrutando de cada metro, de los ánimos del público.
Al acabar y ver el resultado fue un subidón y una alegría enorme. Tocaba esperar y ver a cada compañero llegar. Todos habíamos mejorado el resultado del año pasado, Silvia lo disfrutó y lo hizo muy bien y el míster Chamorro a pesar de no salir lo que él quería, luchó como un jabato. Pero todo su trabajo con todos dio sus frutos. Germinaron los resultados y TODOS estamos súper agradecidos de tenerle ahí, con su gran preparación y principalmente, de poder enseñar a todos que esto no consiste solo en correr, sino en disfrutar de cada cosa que se hace.
Somos una familia y por eso, sólo puedo quedarme con la unión de todos los que corremos, con nuestro chofer y ayudante particular, con nuestro lesionado pero gran compañero llevando nuestras mochilas para cuidarnos, y también con nuestras mujeres (running planners) y el cariño de las más pequeñas.
Ahora a pensar la próxima aventura. ¿Cual será?
Jorge Sánchez Criado
Soy un sí a todo, de adaptarme a todas las situaciones que se pongan en el camino, de retarme, de soñar, y de luchar por conseguir lo soñado. Llevaba tiempo queriendo hacer el camino De Santiago corriendo, y encontrar a Silvi, que es un Sí a todo como yo, fue el mínimo empujón que necesitaba para empezar el plan. El plan, que por donde mirásemos todo salía del revés, pero amoldándonos a todo lo que nos iba pasando. No sé quién se reía más de las dos cuando algo salía fatal!! Pero.. como decimos nosotras, “no me estoy riendo, es risa nerviosa”. Que manera más grande de inaugurarme en este gran Club, una familia, que las dos polluelas cada noche íbamos a buscar esos ánimos y ese ratito de risas, para que todo fuera más llevadero… y ahí estaban, dándonos ánimos, calor, y esa energía, que algunos días nos flaqueaban. He querido hacer mi mayor reto físico, mi mayor locura vestida de la Morá y entrando por la Plaza de Obradoiro ondeando su bandera. Gracias por vuestro cariño, por vuestros ánimos, por cada risa que nos habéis sacado. Y gracias Silvi por hacer este viaje inolvidable.
La San Rocada: un fenómeno paranormal
Dice la RAE que paranormal es algo que no puede ser explicado por los conocimientos científicos actuales. Algo parecido me sucede a mí con la San Rocada. Por mucho que lo intento, no logro explicar cómo algo que me hace sufrir tanto consigue hacerme tan feliz. El pasado sábado corrí mi cuarta San Rocada y cada año que pasa me gusta más, me emociona más… Supongo que será porque cada año siento más cariño por un pueblo del que hace 5 años ni sabía de su existencia. Me gusta Macotera. Me encanta Macotera. Dicen los lugareños que hay dos tipos de forasteros: los que adoran Macotera y los que la detestan. Yo formo claramente parte del primer tipo. Y sentir que en cada San Rocada hay más gente que te anima y que sabe tu nombre es una sensación muy bonita, realmente placentera. No me cansaré de decir que no existe carrera con mejor ambiente que esta, o al menos yo no la conozco. Hasta aquí todo es maravilloso, pero seamos honestos: la San Rocada es una auténtica tortura china. Y lo es por varios motivos. El recorrido es una montaña rusa. La concatenación de subidas y bajadas hace imposible mantener un ritmo y una respiración mínimamente acompasada. A esto hay que unir los 36 grados de este agosto infernal. La fecha tampoco ayuda: tras 2 semanas de vacaciones en las que las cervezas cobran protagonismo en detrimento del deporte, el estado de forma nunca es el ideal. Y para completar este cóctel añado que, por mis obligaciones laborales, jamás puedo entrenar por la tarde, por lo que las 9 de la noche es una hora en la que mi cuerpo y el deporte son perfectos desconocidos. Sufro de principio a fin. Y es en este punto en el que se materializa el fenómeno paranormal de la San Rocada. El extraño caso de cómo ser inmensamente feliz sufriendo. No quiero terminar estas líneas sin hacer propósito de enmienda de cara al año que viene. Hablar tan bien de Macotera provoca que todo el mundo quiera venir a disfrutarla, y atender a los amigos ha derivado en que este año nuestra ayuda en los preparativos de la carrera haya sido nula. Falogo, Antonio… El año que viene prometo menos alabanzas y más curro. Hasta entonces, seguiré fantaseando con correr una edición más de la carrera más especial del mundo.
La música es inspiración, al menos para mí. Me gusta y me inspira. “I’ve got a hundred million reasons to walk away, but baby, I just need one good one to stay”, Lady Gaga. Tengo cien millones de razones para irme, pero sólo necesito una buena razón para quedarme. No ha sido seguramente el verano de mi mejor preparación para la San Rocada. Tras un invierno y primavera más cargados de lo habitual para afrontar bien las medias maratones de Salamanca y Madrid, el cuerpo pedía menos kilómetros. El calor tampoco acompañaba. No te recuperas igual que con veinte años. El fútbol de padres me ha devuelto la ilusión a un deporte que llevaba mucho tiempo olvidado. Con la ilusión de un niño he calzado botas de tacos y he celebrado goles de nuevo. Los entrenamientos con Trinque no se olvidan, la cabeza y la técnica siguen intactas. Pero amigo, el balón en 2025 se mueve como un vídeo en 2x, el cuerpo responde ya sin prisas, y la recuperación lleva unos días. Total, que la ecuación es sencilla, si sumas fútbol, restas entrenamiento para las carreras. No venía en las mejores condiciones de preparación, así que tocaba adaptarse. Recalculando ruta, como diría el navegador. Nos gusta trazar planes, nos gusta que se cumplan, nos encantan las certezas. Pero la vida es cambio, y lo que es cierto es la incertidumbre, así que hay que jugar a ser flexible y adaptarse a las circunstancias. Este año sería una San Rocada más lenta. No tenía las mejores cartas, aun así, faltaba el último invitado. Para rematar la faena, un virus en la última semana me dejó físicamente más mermado, llegando a dudar hasta el mismo sábado de que finalmente pudiera participar. Muchos noes … y sólo necesitaba una buena razón, “one good one”. Es la San Rocada. Hay una buena razón. Es la San Rocada. Es la línea de salida y la dulzaina. Es correr en tu pueblo, por las calles que te vieron crecer. Es oír el aliento y ánimos de la gente, se oye todo y se agradece mucho, aunque a veces no puedas devolver el gesto (este año iba demasiado concentrado en poder mover las piernas y las pestañas). Es dar a un hijo ejemplo de esfuerzo y recompensa. Es no rendirse y no parar antes de meta cuando están tirando de ti hacia adelante. Es el momento, para la próxima aún queda un año. Es la San Rocada. Este año no pude estar desde el viernes en la preparación de la bolsa del corredor, espero que el próximo año mi plan salga mejor. Y si no puede salir como planificado, pues recalculando ruta … Gracias Javier.
15 años desde la primera San Rocada y siempre con la misma ilusión que la primera, en la que con 9 años me encontraba dando vueltas en la cochera desesperada por aquella tormenta. Recordando también los entrenos que me hacía en las noches de verano por el circuito aprendido, las apuestas con mi abuelo, la llorera que me cogí con 12 años al llegar tarde por culpa de mi hermano, de ver con admiración cómo ganaban los dos hermanos cuando aún no les distinguía y de lo contenta que me ponía cada vez que ellos me daban la enhorabuena. Tras un mal sabor de boca que me quedó hace dos años por una mala carrera y una espinita clavada por no poderla correr el otro año, llego este año con más ganas que nunca y con la sorpresa de tener a Jorge como liebre que me motiva un montón, sumándose también Ángel con el que he compartido ya más carreras.
Nos posicionamos y comienza la fiesta con la charrada, palabras motivadoras de Pilar y supuestamente de Falogo que yo no escuché, y la Morocha…. El cabr.. de mi hermano que me engañó, pero daba igual, lo bailé y lo canté igualmente. 3, 2, 1 y a disfrutar! Salí con el freno puesto de Jorge sin que me dejara llevar por la gente, y me tomé la primera vuelta como de reconocimiento para ubicar a mi familia, amigos y vecinos. Me permito ir saludando, echar una sonrisa y hacer la ola en Santa Ana como muestra de agradecimiento. Primera vuelta, y me doy cuenta de que da igual los años que la hagas, siempre te impresiona ver la cantidad de gente que hay gritando tu nombre y animando a cada corredor. También me hace ilusión ver a Falogo, el principal responsable de que todo salga tan bien y quien me ha animado desde pequeña. Ahora sí, empezamos a ganar puestos y a luchar por ese primer puesto de categoría. Estaba emocionante, nos íbamos adelantando continuamente. Una vez conseguido el objetivo y sacándoles algo de ventaja, me acomodo y en la última subida de Santa Ana me pasa una por sorpresa y por más ánimos que me daba Jorge y por más que sprintara se me quedó a 5”. Puedo asegurar que me dolió más por Jorge que por mí. Pero aún así puedo decir que ha sido la mejor san rocada que he hecho y la que más he disfrutado, espero que mis liebres también aunque me tengan castigada por no darlo todo al final. Gracias una vez más Macotera por volcaros de la misma manera o más que el primer año, sin vosotros no sería tan especial esta carrera para nosotros, los que corremos. Y cómo no, dar las gracias a mi entrenador Chamorro que es el que siempre está ahí y hace que mantenga la ilusión por el atletismo y a mis compis de los miércoles con los que he sudado cada entreno a la vez que disfrutado, muy orgullosa de todos vosotros, en especial de Ana por ese carrerón y de mi amiga Silvia con la que siempre estamos codo con codo.
Enhorabuena equipo, enhorabuena Macotera, lo volvimos a hacer, volvimos a hacer de una carrera una fiesta, a por la siguiente!
Carrera en Coca está mañana donde haciendo mi peor tiempo disfruté más q ninguna. Desde hace un par de meses mi hija se aficiona un poco a correr sin ningún objetivo en concreto. Viendo ella q la va gustando y cada vez va mejor me dice q la acompañe algún sábado y la marque un poco las pautas, q quería ver si se prepara para hacer la SAN ROCADA. que alegría. Pues para q fuera un poco de preparación fuimos a correr a Coca. Pagó un poco la novedad y los nervios la traicionaron al principio, ya q no iba bien la pobre. Pero con mis ánimos y su pundonor se fue recuperando y cogiendo buen ritmo y acabando fuerte y esprintando. Como bue entrenador (jaja) la aconsejo hacer estiramientos e ir a ver la carrera de las categorías inferiores, con nuestra sorpresa de q había quedado 3ra de su categoría. Pues todo esto es mi razón de la carrera más especial. Orgullo de padre.
Larga vida al Atletismo!!!
Si tuviese que definir con un adjetivo, lo que ha sido para mí esta primera salida con el club, sería “intensa”.
Cuando hace unos meses me decidí a apuntarme al club de atletismo, y Falogo me contó en que solía consistir la salida, sabia que iba a hacer todo lo posible por ir. Yo me apunto a un bombardeo si hace falta, y esa experiencia tenía que vivirla, así que para Vigo que nos fuimos.
Llegué el sábado a esperar al bus con una mezcla de ilusión, ganas e incertidumbre, pero esta tardó en irse lo mismo que tardamos en arrancar. Teníamos muchas horas de bus por delante y aunque terminamos sin saber como sentarnos, se pasó mucho mejor entre risas, anécdotas y alguna que otra cabezada, con pastas y chuches de por medio (que no faltase la glucosa y los carbohidratos, que por la noche tocaba correr). Tras la comida en Vigo, en la que mientras unos se reencontraban con compañeros, otros poníamos cara a algunos miembros del club, emprendimos rumbo a Combarro para disfrutar de la Ría y de los Hórreos, aunque sin olvidarnos de que a la vuelta nos esperaban 10km por Vigo. Con el paso de las horas nos empezó a entrar la pereza pero habíamos ido a correr, así que nos pusimos la equipación del club, nos calzamos las deportivas y para allá que fuimos.Tras el pistoletazo de salida comenzó el sube y baja, (como pille al que dijo que la carrera era llana…) y entre grito y grito de ánimo, que nos dedicábamos todos los compañeros cuando nos cruzábamos, se esfumaron los 10km. Tras terminar la carrera, y después de cenar todos juntos, algunos decidimos irnos a tomar algo y compartir experiencias, en modo chill que al día siguiente nos esperaba una mañana de playa y otras tantas horas de bus a la vuelta.
Ya de vuelta a casa se notaba que el finde comenzaba a pasar factura y mas de uno cayó rendido, hasta que algunos del fondo sur nos despertamos y comenzamos de nuevo con las risas (Manolo perdónanos, porque te dimos el viaje ). La salida había llegado a su fin pero, como decían el domingo, ¡ya queda menos para la siguiente!
No quiero acabar sin dar las gracias a todos los que habéis ido por la acogida, tanto a los corredores como a los acompañantes, a mis compis de habitación, Celia y Vicky, por los ratitos compartidos y también a la directiva y organización del club. Me habían contado que merecía mucho la pena ir a la salida del club y que estaban muy curradas, y me alegra decir que no se equivocaban.
Por mi parte, me quedo con los buenos momentos y con el book de fotos que tenemos del finde. Muchas gracias de nuevo a todos por hacer que los nuevos nos sintamos parte de esta gran familia desde el minuto 1