Courrir à Pau 10k

Pau, (Francia), Domingo 10-02-2019

Clasificación

Nacho Sánchez : «Mi amigo Kevin salió como una moto, nos sacó 15» desde el principio y ha podido mantener la distancia con el grupo perseguidos (donde yo me encontraba) hasta el final.

Yo termino 3 en 32’07» y a pesar de hacer el último km en 3’06» pierdo la 2 plaza en los últimos 200m por un atleta de Toulouse, pero aún así muy contento .

PODIUM en un 10km con un equipo de 10, VAMOS MACOTERA«

XLI Cross de San Lesmes

Burgos, Domingo 10-02-2019

Clasificación

Juan Bueno : «Segunda carrera en mi nueva ciudad y primera victoria. Una carrera «de toda la vida» con salida en la plaza de la catedral y llegada en el paseo del Espolón. Carrera muy bonita y llana, para correr rápido.

De partida el grupo cabecera no iba muy fuerte y como yo esa semana no había tenido entrenamientos demasiado duros para recuperarme del cross de valladolid y también pensando en esta carrera, tenía que darme caña. Así que pasado el km 1 incremento un poco el ritmo y veo que me voy un poco. A esto le siguió un giro en el que el viento daba de culo y ahí ya incrementé aún más el ritmo y me fui definitivamente.

La carrera en solitaria no es la más bonita que se puede vivir, sobre todo si hace viento. Pero tenía en la cabeza el esforzarme en intentar ir rápido y al ver que había distancia de por medio se me hizo más cómodo.

El mejor premio posible para esta carrera fue verme rodeado de la familia burgalesa del club y todo lo que esta abarca. Desde el principio estuve con los hermanos Embún Miguel, Gonzalo y Gelu, Gabi Bueno. Esta gente o es muy mayor ya o es muy buena gente, porque como manejan el cotarro en Burgos, la de gente que conocen ;-).

Para finalizar después estuve tomando unos pinchos con otro grupo muy majo de corredores que he conocido y con el que espero pasar buenos momentos: «Los miércoles a correr».

El próximo domingo más y mejor, corremos en casa la Legua Villa de Macotera!«

Ruta Teresiana

Avila-Alba de Tormes,Sa-Dom. 09y10-02-2019

Manuel Jiménez : «Cuando el amigo Gabi puso en marcha este reto yo tenía claro que lo tenía que hacer, todavía tenía el gustillo que nos dejó el Camino de Santiago, pero a medida que se acercaba el día me entró el miedo a fallar e incluso dos días antes dormí fatal.

A las ocho de la mañana estábamos en Avila preparados Pepa, Gabi, Remi, Juanan, Fálogo, Maritere y Antonio que nos trajo las bicicletas y la intendencia.

Acto seguido empezamos, 09:30, la mejor manera de quitar el frío y los nervios es ponerse a correr a si que me pedí empezar a correr y los demas en bici y a disfrutar, fuimos haciendo camino, el tiempo nos iba acompañando, ya habíamos realizado varios cambios, el primer contratiempo llegó en Gotarrendura, los que íbamos en bici nos despistamos con la banda de música y confundimos el camino, y Pepa siguió para adelante y acabo en El Oso, pero bueno fue una anécdota y un poco de cachondeo. Así continuamos todos juntos hasta Narros del Castillo fin de la primera etapa, hicimos noche en la casa del Cura, que grandes Tere y Antonio, nos trajeron la cena y Luisda nos amenizo la noche, que rato mas bueno pasamos, detallazo por su parte, así da gusto hacer éstas gestas.

Domingo día 10, salimos de Narros del Castillo con muchas ganas sabiendo que teníamos hecho ya mas de la mitad del camino, pero rápidamente nos dimos cuenta que nos quedaba lo mas duro, peor tiempo, mucho aire frio, siempre en contra y muchos repechos, se hacía mas duro con la bici. Llegamos a Duruelo zona ya conocida, terreno con muchos repechos y muchas piedras que te ponían el culo al Jerez, también nos animábamos por lo próximo que era Macotera ,por cierto poca animación, continuamos hasta Tordillos, allí tomamos un tenté en pie con el padre de Pepa de anfitrión.

En la zona de la Lurda, el camino también esta muy mal y el aire había subido de intensidad, menos Pepa que ella corriendo nos metió un Km a algunos con la bici.

Nos quedaba la zona de las graveras, también duro y mal camino, llovía un poquito.

Bueno ya entramos en Alba y lo teníamos hecho, me hizo ilusión entrar corriendo en Alba, por que había empezado también en Ávila. Mas duro de lo que esperaba.

Remi que te consté que para nosotros el retó tu también lo has hecho.

Deciros compañeros/as y amigos/as, que como atletas sois buenos, pero sois mejores como personas.

Seguro que nos vemos en otra.«

Juan Antonio Bueno : «Llevábamos mucho tiempo dando vueltas a hacer de nuevo esta ruta, esta vez como más nos gusta, en modo duatlón, en bici y corriendo haciendo relevos, pero tenemos una agenda muy apretada y no encontrábamos fechas propicias. Al final Gabi dijo, 9 y 10 de febrero y que venga quien quiera, es la única forma de poder hacer algo.
Hay que devanarse bastante los sesos para subsanar los problemas logísticos que conllevan cualquier organización de este tipo, por ejemplo, cómo llevar las bicis hasta la salida. Renfe solo admite llevar 3 bicis en el tren y nosotros llevábamos 5. Este problema nos lo solucionó Mari Tere, ofreciéndose a llevarlas desde Macotera el sábado de madrugada. Así que el primer objetivo, juntarse todos en Ávila. Pepa y Manolo salieron desde Salamanca, Gabi y Remi se juntaron con ellos en el tren en Peñaranda, Juan Antonio Morenito desde Madrid y un servidor acompañó a Tere y Antonio hasta Ávila llevando las bicicletas.
Allí nos esperaba todo el equipo, en la plaza mayor de Ávila. Descargamos, preparamos las burras mecánicas, hicimos las fotos de rigor y a las 8:15 de la mañana, cuando comenzaba a amanecer, iniciamos la Ruta Teresiana.
Poco a poco van pasando los kilómetros, el día no podía ser mejor a pesar del frío de febrero. Nos acompañó el sol a lo largo de todo el camino. Precioso día para disfrutar de esta ruta en tan buena compañía. Los pueblos van pasando, Narrillos de San Leonardo, Cardeñosa (con recuerdo obligado de la última vez que pasé con mi amigo Gabi. Esta vez no me dio ningún susto), Peñalba de Ávila, Gotarrendura (pueblo natal de Santa Teresa y donde todos nos equivocamos de camino excepto Pepa, que iba corriendo. Sacamos una conclusión, la señalización en los pueblos da lugar a dudas, así que debemos ir por las poblaciones todos juntos. Por supuesto seguimos haciendo lo mismo, pero no nos volvimos a perder). En la siguiente población, el Oso, nos esperaba Pepa, a continuación seguimos en dirección a Papatrigo, Narros de Saldueña, Collado de Contreras y Fontiveros, cuna de San Juan de la Cruz. Aquí parada obligada para recuperar fuerzas. Patatas meneas y cervecita para hidratarse y refrescar el gaznate. Ya solamente nos quedaban 13 km pasando por Rivilla de Barajas y llegando a Narros del Castillo, fin de la primera etapa.
Por el camino ya os podéis imaginar, cuando las cuestas nos lo permitían, que era en bastantes ocasiones, la conversación fluía por todas partes. De vez en cuando alguien salía disparado, sin decir nada, para sacar esa foto de recuerdo que inmortalice la aventura.
Como os he dicho, terminamos la etapa, después de poco más de 67 km, en Narros del Castillo, un pueblo de 170 habitantes cerca de Macotera. Nada más llegar y después de alguna curiosa anécdota, entramos en el Gallo Kiriko, bar, supermercado, restaurante y todo lo que haga falta. Comida a buen precio, sencilla y apetecible. Nos trataron muy bien.
Cuando terminábamos de comer aparecieron Mari Tere y Antonio con más comida para el cuerpo. Además de la cena nos traían algo de equipaje y un buen rato de conversación en lo que nosotros nos íbamos acomodando en el albergue (lo que antes había sido la casa del cura) y aparcando las bicis en el salón de actos del pueblo.
Fue irse estos y aparecer Luis Daniel (como no, con una caja de pastas). Cuando comenzamos, había hecho propósito de no engordar en esta aventura, pero así es imposible, que se le va a hacer, uno es débil, la próxima será.
Que gusto da esos ratos de charla alrededor de una mesa camilla. Estas mesas dan calor e invitan a conversar o a echar una partida de cartas. No teníamos, así que con la conversación tuvimos bastante. Se fue Luis Daniel, prometiendo que al día siguiente nos acompañaría en el tramo de Mancera a Tordillos y nos quedamos los aventureros solos. Cenar, terminar la conversación y a la cama pronto que al día siguiente nos esperaban otros pocos kilómetros y había que madrugar.
A las 7:10 tocó diana. Levantarse poco a poco, recoger y al Gallo Kiriko a desayunar, en ese rato llegaron Antonio y Mari Tere, que iba a unirse a nosotros en es

ta etapa. El día no iba a ser igual que el anterior. Nublado y con un fuerte aire en contra, nos íbamos a calentar, pero esta vez de luchar contra el señor Eolo.
Salida de Narros a las 8:30 hacia el convento de Duruelo y de ahí a Mancera. Ya estamos por terrenos más conocidos por todos. Por esta zona estamos acostumbrados a entrenar. A mitad de camino, como nos había prometido, apareció Luis Daniel con su bicicleta. Llegamos a Macotera, debía de ser por el día tan desapacible que hacía, solamente nos encontramos con Antonio e hijo que salieron a animar y en la plaza a mi mujer que la había avisado unos kilómetros antes. Pequeña parada frente a la puerta de la iglesia, fotos de rigor y a continuar camino. Aquí Remi tuvo que decir basta, su rodilla ya había aguantado bastante. Tiene mucho mérito hacer casi 90 kilómetros en esas condiciones, pero Remi, hay que conseguir que esas rodillas puedan hacerte disfrutar muchos años, así que hiciste lo correcto, ahora toca recuperar.
Al salir de Macotera Pepa (que iba sobrada) se adelantó con la bici hasta su pueblo, Tordillos, para saludar a sus padres. Aquí hicimos otra parada técnica, cervecita y patatas al ali-oli para coger fuerzas y terminar los últimos kilómetros. Nos despedimos de Luis Daniel, ya solamente quedaban 17 km, ¿qué era eso cuando llevábamos más de 90? Pues se hicieron duros. Hasta la Lurda es un sube y baja que sin aire se hace divertido pero con el aire en contra apenas podíamos avanzar. En la Lurda Pepa entró a correr, como corría, lo que me costó llegar hasta ella y echarla una buena bronca, pero a dónde vas a esa velocidad. Nos reventó a todos pero había que hacer un último esfuerzo que ya estábamos a las puertas de Alba. Pepa, perdóname, no me lo tomes en cuenta.
Seguimos haciendo nuestros relevos hasta entrar en Alba de Tormes. A mi amigo Manolo le hacía ilusión correr el último relevo, el había comenzado y de la misma forma quería terminar y así hicimos nuestra entrada por las calles de Alba hasta la Basílica de Santa Teresa, punto y final de nuestra ruta. Abrazos, fotos, risas… Habíamos acabado y pese al cansancio estábamos muy contentos, así que vamos a comer todos juntos y a celebrarlo.
Y esta es mi historia de otro fin de semana inolvidable, en compañía de grandes amigos y amigas, con multitud de anécdotas, que podremos contar. Gracias Pepa, Mari Tere, Juan Antonio (Morenito), Remi, Gabi, Manolo, Luis Daniel y Antonio por permitirme disfrutar con vosotros.
Ya estamos planeando la siguiente, la Ruta del Cid, desde Cella (Teruel) hasta Sagunto (Valencia) pero esa será harina para otro costal.«

Teresa Nieto : «En una de esas salidas con Juan Antonio Falogo ( al que agradezco muchísimo que sea capaz de sacarme de vez en cuando de mi zona de confort ) me propone hacer la ruta Teresiana en modo duatlón. El sabe que corriendo no puedo hacer mucho ( no me puedo creer que hace un año hiciese la MMS) pero me dejan rodar en bici casi la totalidad del segundo día que es cuando me incorporo arropada por este grupo de grandes y locos entusiastas, Manolo, Juan Antonio, Remi, Gabi, Pepa, Falogo y Luis Daniel que nos acompañó un gran tramo. Desde Narros comenzamos a las 8 y ya nos encontramos con lo que nos perseguiría durante toda la ruta: el dios Eolo. No creo que tenga que repetir aquí toda la clase de improperios que le fuimos dedicando toda la jornada. Aún así se hizo en menos tiempo del previsto. Remi, con su rodilla bastante tocada, muy valiente, fue capaz de entrar en Macotera corriendo. Donde nos despidió y menos mal, porque a partir de Tordillos varias veces estuvimos alguno a puntito de echar el pie a tierra con ese sube- baja y rachas de viento que lo mismo te daban de costado que de cara retando nuestro pundonor. Bueno, casi todos. Menos Pepa, que ha pasado a formar parte de mi grupo de ídolos venerados, una CAMPEONA con mayúsculas, incluso después de comer en Alba se atrevió a regresar a Salamanca en bici.
La comida fue de traca. Esperpéntica diría. Soltamos mandíbula que es muchísimo mejor que soltar piernas, que esto está sobrevalorado igual que lo de estirar, Jajaja.
La verdad fue duro pero como ya han pasado 4 días y ya lo he mitificado estoy lista para la siguiente…. y Antonio, que se ha quedado con la espina de no poder, maldita gripe.
«Hijos del Margañán»!!!! ha sido un placer, sois unos monstruos. Mil gracias.«