Primer viaje con el equipo, teniendo como destino Aveiro. Me dio tanta pena no haber podido ir el año pasado y vi que os lo pasasteis tan bien que este año que podía ni me lo pensé.
Salimos el sábado temprano y con lluvia, saludos y charlas desde el primer momento acompañadas de continuos paseos de nuestros azafatos con comida, alguna que otra parada y el sol va apareciendo, aunque dudaba que se mantuviese con el grupo de coro que llevábamos atrás.
Llegamos a Costa Nova (un pueblo del que nunca me cansaré), allí, algunos decidimos hacer una pequeña activación por la playa, otros ver más las casas, y algún valiente meterse en el mar. Una Super Bock y nos ponemos rumbo a Aveiro.
Comida en equipo, brindis con un vino que le encantó a Gabi y derechos a descansar. En la recogida de dorsales ya se veía un gran ambiente y una gran preparación que hacía verlo más bonito junto a la ría. Allí, destacó el champagne de Mónica, la ruleta llena de premios, la foto con los futuros ganadores sin saber quiénes eran, el columpio y el paseo en barco moliceiro. También tuvimos tiempo para turistear la ciudad, probar los pasteles de bacalao y tomar otra Super Bock.
La cena ya fue un auténtico show, por lo menos en la mesa de los jóvenes. El caldo de verduras fue el protagonista: una que decide no ensuciar su plato con ello, otra que aparta todo como si fuera una gallina, la otra llorando de la risa, otro pensando en el Burguer King, otros que se lo comen con mala cara y otros dos sacando parecidos a los camareros. Segundo plato, y los camareros nos empiezan a vacilar, decíamos una cosa y nos echaban otra, decíamos para y nos echaban otras dos cucharadas. Postre, y se nos ilumina la cara con unas tartas que vemos cómo parece que vienen y se van apareciendo otro camarero con fruta.
Empiezan a decir que hay que levantarse a las 6:30, así que nos vamos a la cama rápidamente. En este momento me acuerdo más de la ausencia de Juan, quien me dijo meses anteriores que él vendría de relax y a salir de fiesta. Ya te pillaré este finde!
Ahora sí es la mía, buffet libre para desayunar, así que bien de bacon y huevos para coger fuerzas y foto con el equipo, o bueno, unas cuantas por si acaso. Antonio, no sé cómo te sigue yendo el móvil.
Nos empezamos a distribuir en los diferentes cajones, lo que me impidió hacer la carrera con Chuchi como acordamos antes. Pistoletazo, y 10 minutos después de salir los de la maratón y media maratón conseguimos salir los de 10 K como bien pudimos entre tanta multitud.
Para mi gusto, la carrera fue chula y aunque esperaba más ambiente en los pocos puntos que había, había mucho y en el mejor punto estaba Remi dándolo todo animándonos. También el último tramo hasta meta me pareció espectacular, donde nos esperaban con esos gritos los que nos acompañaban. Vemos entrar al resto de compañeros y volvemos para ver llegar a Mónica de esa dura maratón y a Héctor subido al pódium como tercer clasificado de 10K.
Bacalao a bras, más vino, más risas y lamentablemente toca volver a casa.
Mil gracias a todos los que lo habéis organizado este pedazo de viaje, no lo hemos podido pasar mejor, y como dijo Juan Antonio (morenito) somos una familia estupenda además de unas fieras corriendo.
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